domingo, 25 de agosto de 2013

Siesta, paz y milanesas.

Ahí estaba yo, en plena hora de siesta, intentando conciliar el sueño, en ese momento de trance donde tu cuerpo no respondo, pero la mente esta despierta y divagando como si soñara.
Intentaba comprender el significado de la vida, o acordarme que le había puesto a la milanesa de anoche, cuando de la nada empiezo a sentir la música del comedor.
"No, la concha de la lora, no pongas la música fuerte, que me quiero dormir!" 
Y ahí estaba, con la respiración acompasada y la sangre que empezaba a circular hacia mi cabeza. La bronca intentando luchar con la paz del sueño, y el intento de aplacarme para no levantarme y empezar a putear a todo el mundo. Sentía la sangre caliente en las cejas, como mi cerebro empezaba a maquinar.
"Tranquilo, capaz que no sea acá en casa, seguro es afuera... No se debe haber dado cuenta que estas durmiendo... La tele se prendió sola... Es un hijo de puta.. Se caga en tu siesta, mandalo a la mierda.. Le chupa un huevo todo..."
Se ve que en algún momento la bronca ganó, porque me levanté gritando: "¡ESTOY DURMIENDO LA PUTA MADRE!"

No hay comentarios:

Publicar un comentario